El poder del pensamiento negativo
¿Sirve de algo el pensamiento negativo?
Me dirijo a ti, que tantas veces has sido tu peor juez. Que tantas veces has sido tu mayor enemigo. En tantas ocasiones has sido implacable contigo mismo. Las palabras más severas nacían de tu garganta y te condenaban continuamente.
Te has dicho inútil, estúpid@, tont@, fe@, antisocial…. los sinónimos pueden ser muy variados, pero el trasfondo es el mismo. No te has querido. Has ejercido con una fe ciega de censor y represor de ti mism@.
Te pregunto nuevamente, ¿sirve de algo el pensamiento negativo?
La cuestión es bien sencilla. Sólo me basta saber si esta forma de ver la realidad y de verte a ti mism@ ha valido para que seas más feliz, para que tengas más oportunidades, para que te encuentres más a gusto, en general.
Mira, no te voy a engañar, seas quien seas que estés leyendo estas líneas. Es muy probable que si lo estás haciendo es porque crees sinceramente que una actitud negativa no te ha servido en el pasado. Has buscado respuestas y has llegado hasta aquí.
Es posible que el pensamiento negativo haya tenido su labor a lo largo de la historia de la humanidad. Nos ha hecho más precavidos, pero de tanto, hemos llegado a ser desconfiados. Nos ha hecho más realistas, pero de tanto, hemos caído en la irrealidad de la que pretendíamos escapar. Nos ha hecho más analíticos, pero de tanto, nos hemos vuelto fríos y faltos de emoción.
Has de valorar, sin duda, el poder del pensamiento negativo, pero abandonarte a él puede apartarte del camino de la redención y la búsqueda de la felicidad.






